Análisis Final Fantasy Explorers

UN FINAL FANTASY PARA LA PEQUEÑA DE NINTENDO

Final Fantasy Explorers es un Action RPG para 3DS con cooperativo, con muchos invitados y muchas horas de entretenimiento si decidimos hacerlo todo.

En primer lugar me parece correcto decir que a pesar de ser un spinoff de la saga Final Fantasy, el nombre no alcanza las cotas de los otros juegos de la franquicia. Esto no quiere decir que sea un mal juego sino más bien que se podría haber aprovechado más de lo que se ha hecho. La historia del juego es muy sencilla y fácilmente olvidable. Nos encontraremos en un mundo donde las reservas de cristales son cada vez más escasas y nuestro papel es conseguir evitar una guerra por este recurso tan valioso y además conseguir el Gran Cristal de Amostra, la fuente de vida de este mundo.

Empezaremos haciendo las misiones principales que a la vez sirven de tutorial del juego y tras estas ya podremos movernos libremente. Básicamente nos encontramos con un juego de caza al estilo Monster Hunter. Comenzaremos en la ciudad de Libertas, que a lo largo del juego será nuestro centro neurálgico, pues es donde conseguiremos las misiones, compraremos o fabricaremos mejor equipo y adquiriremos nuestras habilidades así como las profesiones, que en este juego son 21 en total que iremos desbloqueando a lo largo del juego. Están disponibles los más emblemáticos de la saga Final Fantasy, como por ejemplo caballero, mago negro o mago blanco y además tendremos el Freelancer (que es con el que comenzaremos) con el cual podremos aprender habilidades de las otras clases excepto las únicas de cada una de ellas.

Pero donde realmente cogen fuerza estas clases es en cooperativo (para un máximo de 4 jugadores) tanto online como adhoc local. Pues es este cooperativo la gran fuerza de este juego, en este modo es donde más nos divertiremos. Una vez que salgamos de la ciudad podremos explorar todo un mundo, y tendremos mucho que encontrar dado que Final Fantasy Explorers es posiblemente uno de los juegos más completos y extensos respecto a la cantidad de contenido de una portátil.

También podremos disfrutar de una jugabilidad muy asequible y llamativa (sobre todo jugando en cooperativo donde podemos hacer equipos que se compenetren). A lo largo de la aventura iremos cazando criaturas que más tarde podremos reclutar para que nos ayuden en los combates. Estas criaturas tendrán su propio nivel y habilidades, e incluso podremos fusionarlas para crear otras más poderosas.

Además de criaturas normales también están los Eidolones (12 en total) y también podremos hacernos con su poder cuando están al 5 % de vida con un Crystal Surge llamado Encase y conseguiremos su Magicite, aunque su funcionamiento en los combates es diferente. Si se asigna el Magicite de un eidolón a nuestro personaje, podemos invocar su poder en plena batalla a través del comando Trance que nos permite transformarnos en el Eidolon por un tiempo limitado y ejecutar un poderosísimo Crystal Surge (si se carga a tiempo). Además también podremos invocar personajes de la saga Final fantasy como Cloud, Squall o Yuna, entre otros (11 en total).

Es importante aprovechar los Crystal Surge (funcionan como los límites de otros juegos de las saga FF). Estos nos ofrecen beneficios temporales como más probabilidad e golpe crítico o mayor alcance de las habilidades, hacernos invisibles o gigantes o darle propiedades mágicas concretas a nuestros ataques, pero esto no es todo pues si elegimos un hechizo compatible es posible que este evolucione y retenga permanentemente el beneficio adicional del Crystal Surge.

Gráficamente no destaca mucho. Si bien el estilo no está mal, no acaba de estar a la altura de lo que puede dar de sí la consola. El diseño de personajes destaca especialmente junto a los efectos especiales, pero los escenarios son algo vacíos y faltos de detalle. En el apartado sonoro nos encontramos en la misma tesitura, con sonidos de ataques y explosiones que cumplen su cometido y unas melodías que aunque reconocibles están carentes de la epicidad de otras entregas de la saga.

Además viene solo en inglés y francés, y aunque no hay demasiados textos y son básicos sí que puede dificultar a algunos jugadores el acercamiento al juego pues estos están por todas partes.

Conclusión:

Final Fantasy Explorers nos puede dar unas cuantas horas de diversión pero acaba haciéndose pesado por las misiones repetitivas. Esto se palía bastante con el cooperativo pero si queremos hacernos con el 100 % del juego tendremos que echarle mucha paciencia. Tiene muchas opciones de personalización y podemos hacer muchas combinaciones en los combates con las clases, habilidades, equipo e invocaciones.