Analisis Prey

 Un juego de acción, rol y ciencia ficción de los creadores de Dishonored y su secuela Dishonored 2

Todo comienza en 1958, cuando la Unión Soviética manda al espacio su satélite Vorona I, en órbita estable entre la Tierra y la Luna. Una extraña pérdida de la comunicación con el satélite impulsa a los rusos a mandar al mismo una expedición de astronautas que resuelvan el problema. Estos acaban encontrándose con una extraña forma de vida alienígena, que los aniquila rápidamente.

La Unión Soviética y los EEUU deciden unir fuerzas, y en 1963 Khruscev y Kennedy impulsan el Proyecto Kletka, dedicado a estudiar con detalle las criaturas alienígenas. Para ello, se construye una estación espacial en torno a los restos del Vorona I, que estará operativa hasta 1998, cuando una rotura accidental en la estructura de contención de los aliens mata a todos los habitantes de la estación. Todo queda congelado hasta 2030, cuando la Transtar, una corporación privada, reconstruye la estación orbital, y la rebautiza como Talos I. La magnífica estación, con una arquitectura que mezcla estilos de tres épocas diferentes, está nuevamente operativa, y aquí es donde comienza la aventura de Morgan Yu.

Morgan Yu  será nuestro protagonista, la última esperanza contra la invasión de los Tifón que no solo contara con la tecnología de los suyos, si no que aprenderá de los alienígenas, con lo que se podrá convertir en cualquier objeto, desde un taza a una torreta, todo será válido si consigue acabar con la amenaza.

 

La principal amenaza que está ubicada en el Talos I serán los alienígenas que están bautizados como Tifón. Estos no están muy contentos al haber estado bajo llave durante tanto tiempo en la nave, y sumaremos a ese monumental cabreo que pueden teletransportarse e incluso usar la telepatía.

La historia es bastante interesante además de que se complementa perfectamente con las misiones secundarias. La duración del juego es larga y esta será buena noticia para los que quieran los juegos con historia lardas, son aproximadamente veinte horas.

La ambientación que ofrece Prey es magnífica. Tanto el diseño del entorno como el audio que nos encontramos gustan mucho. El diseño artístico y las físicas cumplen muy bien, y si encima os gusta la ciencia ficción como a mí, te encantará la unión de todo. Las texturas de los personajes si puedo decir que son muy planas, ha faltado adaptarlas un poco más a la potencia de la tecnología que tenemos ahora.

Hoy en día es difícil encontrarnos con un juego que no recuerde a otros, y este no es una caso aislado, pero en realidad no tendremos copia visible de otros juegos, Prey es tan original como otro cualquiera llegando a ser reconocible por su nombre, solo que ya, con tanto juego sobre la mesa, es fácil buscar similitudes.

 

El ritmo del juego es muy lento aunque avanza hasta llegar a un nivel muy bueno haciendo que poco a poco nos vayamos enganchando. Recomendable mejorar las armas y características que más te gustan para ayudarte, aunque es muy interesante ir mejorando otras cosas para probar todo. El material recogido podemos llevarlo a una máquina de reciclado y lo convertiremos en materiales básicos para después en una impresora 3D crear algo más útil de manera que la experiencia mejora mucho y hace que vayamos explorando todos los rincones.

¿Qué os parece si hablamos de las armas en Prey? No son muchas la verdad pero si interesantes. Lo primero que nos encontraremos al jugar es la llave inglesa industrial Hefesto “Heffy”. Esta se convertirá en nuestra arma a cuerpo. Pensareis que es poco útil pero cuando os quedéis sin munición ya verás si os alegráis de tenerla porque finalmente estamos en un lugar donde la munición no abunda en demasía. Otra de las armas será la escopeta táctica de bombeo S4, una increíble arma para los enemigos cercanos. Por otro lado la más útil de todas, el cañón GLOO. Esta arma dispara una espuma que hace piedra lo que toca, pero no solo eso será útil para solidificar plataformas que nos ayuden a llegar a rincones de imposible acceso. El rayo de cuasipartículas TS-QPB-S11 será otra buena arma para usar, aunque es experimental aun, suelta una sobrecarga de energía sobre los enemigos provocando una reacción en cadena que será ideal cuando hay varios enemigos juntos. Para finalizar os hablaré de dos artilugios. La carga recicladora y el señuelo para Tifón.

Lo que más me ha gustado es que no hay una sola forma de resolver las situaciones e incluso situaciones que no podemos resolver a no deberíamos, como dándole a la cabeza y pensando una idea loca podemos sobrepasar. Eso hace que el juego siempre sea distinto y que no nos aburramos nada, pensando siempre las formas más curiosas o divertidas para avanzar.

Prey es un gran juego, en esencia nos recordará a otros y difícil no hacer comparativas con Dishonored o incluso con Bioshock, pero solo serán pinceladas dentro del cuadro que engloba todo el juego. Una historia sencilla pero que te mete dentro poco a poco hasta el punto de no poder parar. Un completo sistema de creación de armamento y artefactos y con un apartado gráfico y banda sonora en su línea.