Analisis Portal Knights

Con Portal Knights nos encontramos con un juego de rol de mundo abierto basado en el sistema de fabricación tan de moda en los últimos tiempos. Por ello tendremos que conseguir recursos y fabricar objetos a la vez que vamos subiendo de nivel pero para ello tendremos que viajar a otros mundos

Portal Knights por fin, después de un año de early Access, ha llegado con versión final, pero no solo para pc, sino también para nuestras consolas. Gracias a ello, el equipo de desarrollo de Keen Games siguiendo los consejos de la comunidad han realizado notables mejoras. No todo han sido mejoras, además cuenta con nuevo contenido incrementando el tamaño de las islas y nuevos eventos fortuitos, cada mes durante un año.

 

El mundo de Portal Knights ha sido arrasado y las islas que antes se podían visitar están desconectadas y con imposible acceso, para ello deberemos ir reconstruyendo los portales que nos darán acceso a estas. Para ello deberemos recoger todo el material que podamos y usarlo para ello, acabando con enemigos cada vez más difíciles. Al principio estaremos muy entretenido explorando todo y recogiendo material pero es posible que con un poco de tiempo la monotonía se adueñe del juego.

Al principio de la aventura podremos elegir ser guerrero, arquero o mago, cada uno con sus habilidades específicas. Nuestro objetivo será subirlos de nivel y crear las mejores armas para aniquilar enemigos. La diferencia entre jugar con uno u otro será diferente, y aunque Portal Knights no reinventa nada en este género si lo hace un juego más atractivo, sumando que el precio es más ajustado que un triple A.

Lo que diferencia a Portal Knights de otros juegos similares es la ambientación, pues nos encontraremos en un mundo de fantasía lleno de mazmorras, cargado de portales a otras islas, y el añadido de que cada isla que visitemos será generada automáticamente dando ese toque de atractiva extra al juego. A partir de ahí podremos explorar el mundo y recolectar recursos, mejorar nuestro equipo y construir más cosas.

 

Además también está el ciclo de día y noche,  por supuesto durante esta última los enemigos se hacen más fuertes y aparecen otros nuevos. Pero no acaba aquí todo si no que los enemigos también pueden cruzar nuestro portales, por lo que es importante que nos fabriquemos nuestro refugio.

El sistema de recolección y construcción, también conocido como “crafteo” se complementa con la creación de armas, armaduras y la subida de nivel de nuestro personaje, interesante sobre todo en las batallas, que deja de hacerlas tan monótonas y menos secundarias como lo visto en otros juegos de este estilo.

Gráficamente nos encontramos con escenarios un poco faltos de carácter, aunque están bien detallados, con muchos objetos con los cuales se puede interactuar, y los personajes resultan agradables e incluso entrañables. El apartado sonoro tampoco destaca mucho, con melodías fácilmente olvidables y escasas,  efectos sonoros poco variados. Pero para ser justo, si echamos la vista atrás y buscamos otros juegos del género, todos siguen esta misma línea en estos apartados.

 

 

En lo referente al modo multijugador. Cuenta con un modo de hasta cuatro personas en modo cooperativo y 2 jugadores en local con pantalla partida. Gracias a ellos podremos construir estructuras, explorar mazmorras y conseguir retos juntos. Gracias a este modo de juego la experiencia será más atractiva porque jugar con amigos en este juego será muy satisfactorio.

Se trata de un juego divertido y personalizable, con mundos que se generan aleatoriamente. No tiene una gran dificultad por lo que ha aquellos que no les guste el rol no tienen que preocuparse ya que es muy accesible. En definitiva, un juego más de crafteo pero que tiene su propia personalidad, lo que le da puntos a la hora de plantearse comprarlo.